Текст песни
Escuché que hubo una ciudad que se hundió hasta el fondo
No por una tormenta — por el peso de su propio vivir
Allí nadie notó cómo todo se oscureció
Simplemente un día dejaron de repartir el agua
La que da, y la que solo quita
Se lo llevó todo Nadie la va a encontrar
El río del tiempo también es agua
Le da igual de quién era la orilla
Fluye por jardines, por casas, por los años
Y donde hubo un jardín, solo queda un eco
Un hacha, resonando en el silencio de la mañana
Y una voz que llama, y que nadie oye
La casa se quedó con la ventana tapiada como una boca
El jardín se quedó, sin saber que ya estaba vendido
Nadie vino a decir que hubo una guerra
Simplemente se pasó de moda ese pueblo, esa gente
Olvidaron al sirviente entre las paredes vacías
Se quedó solo, a vivir por todos los demás
El río del tiempo también es agua
Le da igual de quién era la orilla
Fluye por jardines, por casas, por los años
Y donde hubo un jardín, solo queda un eco
Un hacha, resonando en el silencio de la mañana
Y una voz que llama, y que nadie oye
Los atlantes no sabían que se hundían, hasta que quedaron bajo el agua
Nosotros no sabremos que nos hundimos, hasta encontrarnos
En el fondo mismo — entre peces y columnas
Entre nuestros propios cuartos, cubiertos del lodo de otros
Nadie construyó un arca Nadie pidió ayuda
El agua seguía subiendo — y todos seguían viviendo
Tal vez, dentro de mil años, nos encuentren también
En el fondo de algún río, entre nuestras propias ciudades
Y pregunten ¿de quién fue la culpa, quién los destruyó?
Y no habrá ningún culpable Solo habrá agua
Siempre estuvo ahí, esperando su hora
Mientras nosotros repartíamos el jardín y no vimos el fondo
El río del tiempo también es agua
Le da igual de quién era la orilla
Fluye por jardines, por casas, por los años
Y donde hubo un jardín, solo queda un eco
Un hacha, resonando en el silencio de la mañana
Y una voz que llama, y que nadie oye
Escucha allá lejos, un hacha sigue golpeando
Escucha allá abajo, una ventana sigue encendida
Pero esto no es el final
Es solo el agua
Que encontró su camino